Marketing y comunicación low cost para pymes y personas corrientes

Que no, que los mercados no son conversaciones…

Hace ya 4 años publiqué un post titulado “Los Mercados NO son conversaciones”, sabiendo que iba en contra de la moda marketiniana del momento y con la previsión de que sería un post que quedaría obsoleto pronto, pues confiaba en que la revolución 2.0 llegase pronto a nuestro país y y el Social Media Marketing fuese el motor de nuestra profesión.

A día de hoy y tras 4 años más de experiencia, no sólo lo mantengo, sino que lo reafirmo. Los mercados no son conversaciones. Los mercados son eso, mercados. Y algunos quieren conversar, pero otros no, de la misma forma que a veces a uno le gusta que le asesoren en una compra y otras veces lo único que queremos es realizar una transacción lo más rápido posible e irnos.

Últimamente parece que todo lo que leo en el Google Reader tiene que ver con el Social Media Marketing, el Engagement, etc… Parece que ya no existe nada más. Que el marketing y la comunicación son sólo eso. Que si no tienes una estrategia en redes sociales es que no eres un buen profesional, que la publicidad convencional no sirve de nada… y la verdad, ya cansa un poco el tema.

Yo, como muchos colegas, sigo sin ver casos de éxito claros en este área, y mucho menos en pymes, que al fin y al cabo es de lo que se compone el grueso del tejido empresarial español. Es más, podría hacer una lista de casos de fracaso que sí conozco. Pero siguen proliferando los libros, manuales, blogs y sobre todo masters, cursos, charlas y ponencias sobre el tema. Y sigo con mis dudas. Sigo con la duda de si todo esto es una gran burbuja marketiniana, más grande que ninguna de las anteriores. Y me pregunto si con el Social Media marketing pasará como lo que decía Risto Mejide sobre la autoayuda… que solo ganan algo con ella los que dan charlas y venden libros sobre el tema.

Así que a día de hoy, reivindico el marketing y la comunicación tradicionales. Reivindico que seguramente en la mayoría de los casos, una pyme invertiría mejor su dinero en un nuevo packaging, en una nueva web más usable, en una campaña local en radio, o simplemente en una campañita de e-mail marketing… Reivindico que las redes sociales son un elemento más, una pieza más del puzzle. Suena obvio, y en la teoría todos pensamos esto, pero en la práctica acabamos sufriendo esa sensación de “se me escapa el tren”, “tengo que hacer algo, todo el mundo habla de esto” y de forma gregaria nos dejamos llevar por las promesas del Social Media Marketing y convenciendo a clientes y jefes de la “necesidad” de invertir en Social Media Marketing.

Dudo que la mayoría de profesionales del ramo tengan a día de hoy una confianza plena en los resultados que ofrecen, pero claro, es fácil jugar con el dinero de los demás. Porque si fuera el suyo propio, habría que ver cuántos de esos se lo gastarían en Social Media Marketing tan alegremente. Personalmente, y precisamente porque este área me apasiona, prefiero mantener mi escepticismo e ir con paso seguro, sin dejarme llevar por la farándula y el “glamour” de los Social Media.

No creo en las grandes verdades, y mucho menos en el mundo del marketing y la comunicación, y me revienta asistir a charlas, conferencias, webinars… en los que el ponente adopta una actitud de “tengo la verdad suprema” sobre un tema, adopta esa pose de “experto” que lo sabe todo y que tiene la clave del éxito. Si la tuviera probablemente no estaría dando charlas… estaría en su yate disfrutando del dinero que gana vendiendo lo que sea mediante las redes sociales. A ese tipo de ponentes les pierdo rápidamente el respeto. Prefiero al que reconoce sus errores, al que muestra sus dudas, incluso su ignorancia, y comparte con los demás sus inseguridades. Pero supongo que un ponente así no es lo que muchos esperan. Muchos esperan a alguien que les diga lo que deben hacer, para no tener que pensar o actuar y aprender en base a sus aciertos y errores. Muchos esperan un ponente que les dé seguridad y certeza en que si hacen lo que dice tendrán éxito, venderán más… Supongo que es el camino fácil.

En línea con todo esto, recomiendo el excelente artículo de Alejandro Suárez, titulado “¿Gurú de qué? Yo más bien diría “gurupollas”, que personalmente me ha encantado y coincido plenamente con sus afirmaciones. Yo no lo habría podido expresar mejor. Y me quedo principalmente con este extracto referido a las redes sociales: “…pero eso es mucho menos de lo que nos prometían hace años. Prometían no ser sólo amplificadores, sino acabar siendo excelentes generadores de negocio, y eso, salvo contadas excepciones, aún no ha llegado.”

Para acabar, y para marear un poco, los mercados NO son conversaciones. No todos (y no siempre). Pero los que lo son, más les vale que se preparen porque los Social Media cambian las reglas del juego… Que no, que los mercados no son conversaciones...


Publicidad

  • Rafael Frias

    Hola Guillermo,

    Estoy de acuerdo contigo en la capacidad que tienen algunos para sacar beneficio de un tema, hablando por encima del mismo pero sin aportar prácticamente nada en profundidad.

    Para mi el Social Media es una herramienta más, disponible para todas las empresas, incluidas las Pyme. El problema es que algunos la venden como la gallina de los huevos de oro, y no es asi. Es una herramienta con un potencial enorme y a bajo coste. Pero hay que saber usarla.
    La mayoría de Pymes que conozco se limitan a abrir un perfil en alguna red social, como si se inscribieran en algún listín de empresas y su interacción es limitada o nula. Desconocimiento, falta de tiempo, falta de recursos…. La labor de un buen gestor sera redirigir sus escasos recursos a las diferentes herramientas de las que dispone, que por suerte a día de hoy son muchas más y más fáciles de usar que en tiempos pasados.

    A mi no me vale aquello de “siempre se ha hecho así”. Me parece muy bien, pero si algo deja de funcionar, o empiezas a buscar alternativas, sustitutivas o complementarias, o dile adiós a tu empresa.

    Un saludo.