La crisis está afectando especialmente al colectivo de profesionales de marketing. Parece que la principal vía que tienen las pequeñas y medianas empresas para reducir costes es recortar drásticamente el presupuesto de marketing y/o despedir al profesional que ejercía dicha función.
Quien haya leído a Philip Kotler, el gran gurú del management, quizá recuerde una de sus grandes afirmaciones. Decía este reconocido consultor que hay 2 funciones esenciales en los negocios, sin las cuales ninguna empresa puede sobrevivir a largo plazo: la innovación y el marketing.
Es llamativo que en época de crisis se deje de lado el marketing. Sólo se puede interpretar como una falta de confianza absoluta por parte de las pymes en la eficacia de las acciones de marketing. Es decir, mientras las cosas van bien y tengo capital, invertimos en marketing, por si acaso. Y en cuanto se ponen mal las cosas, cortamos el chorro.
Al final es una cuestión de trabajo bien hecho o trabajo mal hecho. El Marketing, como cualquier otra disciplina, puede hacerse bien, o puede hacerse mal. Si se hace bien, genera ventas. Si se hace mal, es tirar el dinero y el tiempo dedicado a la basura. Así que en este último caso, acabar con el presupuesto de marketing es una buena opción, haya crisis o no haya crisis.
Pero si hablamos de buen marketing, de marketing que genera resultados, entonces en época de crisis habrá que apostar más decididamente que nunca por el MARKETING (con mayúsculas). Y eso no significa necesariamente aumentar el presupuesto de marketing, pero sí dedicar personal y tiempo a PENSAR, a idear estrategias y acciones que permitan obtener resultados medibles.
En los próximos días daremos algunas ideas para hacer BUEN MARKETING en época de crisis, siempre desde la perspectiva de una PYME.












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